ALCONCHEL DE LA ESTRELLA: Un amigo mío le dió hipo en un restaurante, y ninguno...
Un amigo mío le dió hipo en un restaurante, y ninguno de los remedios conocidos le hizo efecto. De pronto, un individuo que estab sentado en la mesa contigua se puso de pie, se acercó a mi amigo y se quitó la peluca ¡Remedio de Santo, oye!