ALCONCHEL DE LA ESTRELLA: Pues no dicen que, -siguiendo con mi monólogo-, anoche,...

Pues no dicen que, -siguiendo con mi monólogo-, anoche, mientras yo veía El Gato al Agua en Intereconomía, se produjo en La 5 el reencuentro entre Paquirrín, es decir, para entendernos, Kiko y su mamá, La Panto, o la Pantoja, para que nadie se enfade..., Pues eso, que me he enterado que se reencontraron después de abandonar un concurso, donde participaba el muchacho, a causa de los dolores que le producía La Gota... ¡Pobrecillo, con lo jovencillo qué es y ya con Gota...! Dicen que fue apoteósico..., que la Pantoja estuvo más Pantoja que nunca, más madre que nunca, y más bien recibida en La 5 que nunca... ¡Hay qué ver lo que me gusta a mí La Panto...! Me gusta cuando saca su vozarrón de dentro del pecho... ¡Qué hay qué ver que pecho..., con razón cabe tanta voz en él...! Vamos que me conformaba yo con la mitad..., ya véis..., si al fin y al cabo, a mi edad, ya no voy a amamantar a nadie... Bueno pues con la mitad de esto, y la mitad de lo otro, ¡menudos cantares me iba yo a "marcar" por El Pinar, o por Padrejas..., bueno... ¡por donde nadie me oyese! Me iban a salir a mí unos golgoritos cantando aquella canción de...

Yo soy esa,
esa oscura clavellina
que va de esquina en esquina
volviendo atrás la cabeza...
Lo mismo me llaman Carmen,
que Lolilla que Pilar,
con lo que quieran llamarme
me tengo que conformar...

O aquella otra que dice:

Miedo, tengo miedo,
miedo de quererte,
miedo, tengo miedo,
miedo de perderte.
Sueño noche y día
que sin tí me quedo
tengo vida mía,
miedooooooooo,
mucho mieeeeedoooo.

¡Aaaaaaaaaay...!, se me escapan los suspiros porque hay qué ver, en cuanto canto un poquito, ya me ahogo, me pongo colorá, sudo..., en fin, que creo yo que tendré que hacer un viajecillo a Alconchel, a oxigenar los pulmones... y a darme una vueltecilla por ahí...