ALCONCHEL DE LA ESTRELLA: Hola Clarisa....

Hola Clarisa.
Déjame que te diga en esta foto algo que nunca te había dicho hasta ahora.
De pequeña nunca supe lo que era tener sed y no poder beber agua, pues tú como todos los que crecimos en el pueblo siempre encontrábamos algún botijo en cualquier casa del pueblo, dígase la nuestra, la de las amigas o la de los vecinos, para saciarla "chupando del pitorro"; o también en la fuente o arroyos.
Gracias a tí conocí lo duro que era tener sed y no poder beber. ¿Recuerdas aquella vez que operaron a alguien en la Clínica Barcelona? Cuando la paciente "despertó" de la anestesia yo estaba allí. El doctor que le relizó la intervención me había advertido que no podía tomar agua y yo sufría viendo cómo y de qué manera la pedía. No pude estarme callada y le pregunté si podía darle una poquita a lo que me respondió que podía mojarle los labios, como así hice. La paciente se calmó y yo aprendí lo gratificante que resulta dar agua, siempre que pueda, a quién lo necesite.
Gracias Clarisa, porque lo que me enseñaste fue bueno. Un beso. Milagros