Carretera abajo, Paraje de Los Barrancos, ALCONCHEL DE LA ESTRELLA

Foto de Pepa CC

Ocaso

Es un momento en el día que no es ni de día ni de noche. En algunos lugares se le denomina como hora mágica u hora dorada.

Un astro, en particular el Sol, está en el ocaso cuando, por efecto de la rotación de la Tierra, atraviesa el plano del horizonte y pasa del hemisferio visible al no visible. Es decir, cuando su altura es cero, pasando de positiva a negativa. En el caso del Sol, ello determina el fin del día. El antónimo de ocaso es orto.

El ocaso es llamado también atardecer o anochecer.

Las estrellas circumpolares no tienen ocaso ni orto.

En el hemisferio norte en primavera y verano el Sol se pone entre el Oeste y el Norte (declinación positiva); en otoño e invierno su ocaso es entre el Oeste y el Sur (declinación negativa). Simultáneamente, en el hemisferio sur en otoño e invierno, el ocaso es entre el Oeste y el Norte, y en primavera y verano entre el Oeste y el Sur.

La refracción por la atmósfera de los rayos luminosos del Sol motiva que veamos luz cuando el Sol ya se ha puesto: crepúsculo vespertino. Dicha refracción alarga el día y acorta la noche.
(15 de Julio de 2022)
No secar la ropa al aire libre

El polen en el ambiente puede pegarse a las prendas. Para evitarlo, trata de secar la ropa dentro de casa o en la secadora.

Jose Manuel Martín, farmacéutico de DosFarma, ha comentado: �La primavera es el momento en el que se produce la polinización de gran variedad de plantas, pero no es el caso de los cipreses, los enebros o las sabinas. Estas plantas han proliferado muchísimo, sobre todo en las grandes ciudades, y por eso es ahí donde hay un mayor número de...
Ventilar la casa al atardecer

El nivel de polen es mayor durante las horas centrales del día. Por eso, lo mejor es esperar a que caiga el sol para abrir las ventanas de casa y renovar el aire. Solo son necesarios cinco minutos.
Por este mismo motivo, es recomendable conducir con las ventanillas del coche subidas, sobre todo si viajamos durante el día.
Usar gafas de sol

Ayudan a que el polen no llegue hasta los ojos y produzca enrojecimiento, escozor y lagrimeo.
Usar mascarillas al aire libre

Son muy efectivas para reducir el contacto con el polen y evitar que entre en las vías respiratorias.
Consultar los niveles de polen antes de una excursión al aire libre

La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica recoge a diario los niveles de polen registrados en todo el país. Permite consultar ocho tipos de plantas distintas, entre ellas las cupresáceas. Si los niveles en la zona que queremos visitar son superiores a 135 gramos por metro cúbico, es recomendable posponer el viaje.