Maceta con nieve recién caída, ALCONCHEL DE LA ESTRELLA

Foto de Aurelia

Maceta

Una maceta, matera, macetero o tiesto es un recipiente contenedor, normalmente en forma de cono truncado con un agujero en el fondo para el drenaje, utilizado para cultivar plantas tanto de exterior como de interior.​ Tradicionalmente se fabrica en greda o barro cocido, pero también existen de diferentes materiales, como fibra de vidrio, plástico, madera, piedra, cemento. Los materiales biodegradables, como el papel de estraza, el cartón o incluso el esfagno seco, se utilizan en viveros e invernaderos para las plántulas destinadas al trasplante, ya que se pueden introducir en la nueva maceta o, directamente en el suelo, junto con la planta y al cabo del tiempo se deshacen

Materiales y formas

Las macetas se fabrican en distintos materiales; los más comunes son el plástico, la greda y el barro cocido. Estos dos últimos funcionan bien en exteriores por tener propiedades similares de transpiración de la tierra contenida y apariencia natural. El plástico, más ligero y económico, tiene el inconveniente del rápido calentamiento del contenido influyendo en el natural crecimiento de las plantas. Otros materiales son el gres, el hormigón, la piedra natural o artificial, la resina, la fibra de vidrio. También hay recipientes de metal —al que hay que aplicar un tratamiento antióxido— y de diversas fibras vegetales.

Se pueden encontrar en una gran variedad de formas, y de líneas geométricas convencionales: tipo cubo, cilindros, en triángulo como esquineras. En las terrazas y jardines, los maceteros y macetas pueden actuar como referencia visual y combinados con el mobiliario de jardín. A menudo, sirven además como separadores de ambientes, guías en senderos, límites de espacios periféricos, etc.
(1 de Enero de 2021)