ALCONCHEL DE LA ESTRELLA (Cuenca)

Las primeras rosas
Foto enviada por cuenka

- ¡Aborígenes! -susurró el canguro-. Tenemos que irnos.
- ¿Qué es eso? -preguntó ella.
De repente abrió los ojos. La Luna estaba alta y el canguro olfateaba el aire. A través de los árboles llegaba un ruido continuo de tambores.
Mientras Lily descansaba junto al canguro, pensaba tristemente en sus padres que la estarian buscando. Ignoraban que su amigo la estaba cuidando muy bien. Las estrellas aparecieron y Lily intentó contarlas.
Buscaron durante todo el día. dando saltos entre los matorrales. Pero a pesar de que muchas criaturas le habían visto o habían oído el repiqueteo de su chirriante canto, “cliki-ti-cloc, cliki-ti-cloc”. acababa siempre de irse cuando llegaba el canguro. Así pues, tras beber agua en un charco, encontró en la roca un refugio donde cobijarse durante la noche.
- ¡Bueno! ¡Tenemos que encontrar al aguzanieves! -dijo el canguro-. Salta aqui dentro y vamonos.
Y se sumergió nuevamente en el estanque.
- ¡Ya te he dicho que mi nombre es Ornithórhynchus Paracloxus /
- ¡Oh. gracias! -exclamó Lily-, ¡Qué inteligente eres ornitorrinco!
-Claro -dijo el ornitorrinco bostezando-. No tienes más que preguntar al aguzanieves.
- ¡Bueno, pero alguien debe conocer el camino!
Lily intentó explicarle que se había perdido, pero el ornitorrinco parecía aburrirse. Al final, ella estalló:
Yo soy el Ornitlwrhynchus Paradoxus -dijo el animal- ¿Tú también pretendes escribir un libro sobre mí? ¡Humanos! Venís aqui, excaváis mi casa y pensáis que podéis escribir libros sobre mí. ¡Sobre mi. cuyos antepasados han estado en la tierra durante millones de años!
-Ahora ten mucho cuidado con lo que le vas a decir.
El canguro lamió una manchita en la frente de Lily y dijo: