ALCONCHEL DE LA ESTRELLA (Cuenca)

Ha pasado ya un año querido Paco

2006-04-09 09:35:02 Muchos Alconcheleros, especialmente los chicos y las chicas, se estarán preparando para asistir esta mañana de DOMINGO DE RAMOS, a la bendición de la ramas de olivo que ya las debieron cortar ayer en algún olivar de nuestro pueblo. El Domingo de Ramos es el comienzo de LA SEMANA SANTA, donde se celebran los misterios de salvación, y se recuerda la entrada triunfal de Jesús sobre una humilde borriquilla. LOS RAMOS, -vosotros alconcheleros ya debéis saberlo, se bendecían -no sé ... (ver texto completo)
Misión de los apóstoles: (Mt 28, 16-20; Lc24, 44-49)

... Y les dijo: marchad por todo el mundo a predicar el evangelio a toda criatura. Quien creyere y fuere bautizado, se salvará; pero quien no creyere, se condenará. Estas son las señales que acompañarán a los que crean: En mi nombre arrojarán los demonios, hablarán lenguas nuevas, podrán tomar en sus manos las serpientes, y si beben un veneno mortal no les hará daño; Impondrán las manos a los enfermos y éstos se pondrán buenos.
Ascensión del Señor al cielo. (Lc 24, 50-53; Hech 1, 1-11)

Así, después de hablar con ellos, fue elevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron a predicar por todas partes, colaborando con ellos el Señor y confirmando la palabra con las señales que la acompañaban.
Apariciones de Jesús. (Lc 24, 12-43; Jn 20,, 11-18)

Jesús, después de resucitar en la mañana del primer día de la semana, se apareció primeramente a María la Magdalena, de la que había arrojado siete demoniso. Ella fue a anunciarlo a los que le habían seguido a él y que se hallaban sumidos en tristeza y llanto. Estos al oírla decir que estaba vivo y que se le había dejado ver, no la creyeron. Después de esto se apareció en otra forma a dos de ellos que iban de camino en dirección al campo. También ... (ver texto completo)
Misión de los apóstoles: (Mt 28, 16-20; Lc24, 44-49)

... Y les dijo: marchad por todo el mundo a predicar el evangelio a toda criatura. Quien creyere y fuere bautizado, se salvará; pero quien no creyere, se condenará. Estas son las señales que acompañarán a los que crean: En mi nombre arrojarán los demonios, hablarán lenguas nuevas, podrán tomar en sus manos las serpientes, y si beben un veneno mortal no les hará daño; Impondrán las manos a los enfermos y éstos se pondrán buenos.
El sepulcro vacío. (Mt 28, 1-10; Lc 24, 1-11; Jn 20, 1-2) Una vez que pasó el sábado, María la Magdalena, María, la de Santiago, y Salomé compraron perfumes para ir a ungirlo. Y el primer día de la semana, muy temprano, apenas salido el sol, se dirigieron al sepulcro. Se iban diciendo unas a otras: ¿Quién nos removerá la piedra del sepulcro? Pero al mirar con atención, notaron que estaba ya apartada la piedra -que era en verdad enormemente grande. Al entrar en el sepulcro vieron a un joven sentado ... (ver texto completo)
Apariciones de Jesús. (Lc 24, 12-43; Jn 20,, 11-18)

Jesús, después de resucitar en la mañana del primer día de la semana, se apareció primeramente a María la Magdalena, de la que había arrojado siete demoniso. Ella fue a anunciarlo a los que le habían seguido a él y que se hallaban sumidos en tristeza y llanto. Estos al oírla decir que estaba vivo y que se le había dejado ver, no la creyeron. Después de esto se apareció en otra forma a dos de ellos que iban de camino en dirección al campo. También ... (ver texto completo)
El sepulcro vacío. (Mt 28, 1-10; Lc 24, 1-11; Jn 20, 1-2) Una vez que pasó el sábado, María la Magdalena, María, la de Santiago, y Salomé compraron perfumes para ir a ungirlo. Y el primer día de la semana, muy temprano, apenas salido el sol, se dirigieron al sepulcro. Se iban diciendo unas a otras: ¿Quién nos removerá la piedra del sepulcro? Pero al mirar con atención, notaron que estaba ya apartada la piedra -que era en verdad enormemente grande. Al entrar en el sepulcro vieron a un joven sentado ... (ver texto completo)
Sepultura de Jesús. (Mt, 27, 57-61; Lc 23, 5o-56; Jn 19, 38-42)

Al atardecer, y por ser Parasceve, es decir, víspera de sábado, José de Arimatea, distinguido miembro del Sanedrín y que también esperaba el reino de Dios, se llegó valientemente a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Pero Pilato se extrañó de que ya hubiera muerto; y haciendo venir al centurión, le preguntó si efectivamente había muerto ya. E informado por el centurión, tuvo a bien conceder el cadáver a José. Este, habiendo comprado ... (ver texto completo)
Agonía en el huerto de los Olivos (Mt 26,36-46; Lc 22, 39-46)

Llegaron a un lugar llamado Getsemaní, y dijo Jesús a sus discípulos: Setaos aquí mientras yo hago oración. Y tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan. Entonces comenzó a sentir espanto y a angustiarse mucho. Y les dijo: Mi alma siente una tristeza mortal; estaos aquí velando. Y adelantándose un poco, cayó en tierra y pedía que, en cuanto fuese posible, pasase de él aquella hora. Decía: ¡Abba! Padre, todas las cosas son posibles para ... (ver texto completo)
Muerte de Jesús (Mt 27, 45-56; Jn 19, 28-30)

... Y hacia el mediodía se cubrió la tierra de una oscuridad que se prolongó hasta eso de las tres. Y a esta hora exclamó Jesús con voz potente: Elí, Eloí, lamma sabatini, que significa: Dios mía, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Y algunos de los que estaban allí, que le oyeron, decían: Invoca a Elías. Entonces uno se apresuró a ofrecerle de beber con una esponja que empapó en vinagre y que puso en una caña, diciéndole al mismo tiempo: ¡Dejadko! Vamos a ver si viene Elías a bajarlo. Pero Jesús, lanzando un fuerte grito, expiró. El velo del templo se rasgó de arriba a abajo en dos partes. El centurión, que estaba frente a Jesús, al ver el modo como había muerto, dijo: Realmente este hombre era el Hijo de Dios. Se hallaban también algunas mujeres observando desde lejos; entre ellas estaban María la Magdalena; María la madre de Santiago el Menor y de José; y Salomé, las cuales le habían seguido y prestado sus servivios cuando él estaba en Galilea; y otras muchas que habían subido con él hasta Jerusalén. ... (ver texto completo)
Institución de la Eucaristia. (Mt, 26, 26-30)

Mientras seguían cenado tomó Jesús pan y, habiendo recitado la bendición, lo partió y se lo dió a ellos diciendo: Tomad; éste es mi cuerpo. Y tomando un cáliz y habiendo dado gracias, se lo ofreció bebiendo de él todos; y les dijo: Esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por todos. En verdad os digo que nunca más beberé el fruto de la vid hasta el día aquel en que lo beba nuevo en el reino de Dios. Y recitando el himno, salieron hacia el ... (ver texto completo)
Agonía en el huerto de los Olivos (Mt 26,36-46; Lc 22, 39-46)

Llegaron a un lugar llamado Getsemaní, y dijo Jesús a sus discípulos: Setaos aquí mientras yo hago oración. Y tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan. Entonces comenzó a sentir espanto y a angustiarse mucho. Y les dijo: Mi alma siente una tristeza mortal; estaos aquí velando. Y adelantándose un poco, cayó en tierra y pedía que, en cuanto fuese posible, pasase de él aquella hora. Decía: ¡Abba! Padre, todas las cosas son posibles para ... (ver texto completo)
El más grande de los mandamientos. (Mc, 12, 28-34)

Cuando supieron los fariseos que Jesús había hecho callar a los aduceos, se reunieron en el mismo lugar. Uno de ellos, doctor de la Ley, le preguntó para probarle: Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley? Jesús le respondió: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente. Este es el mayor y primer mandamiento. El segundo es semejante al primero. Amarás a tu prójimo como a tí mismo. A estos dos mandamientos ... (ver texto completo)
Institución de la Eucaristia. (Mt, 26, 26-30)

Mientras seguían cenado tomó Jesús pan y, habiendo recitado la bendición, lo partió y se lo dió a ellos diciendo: Tomad; éste es mi cuerpo. Y tomando un cáliz y habiendo dado gracias, se lo ofreció bebiendo de él todos; y les dijo: Esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por todos. En verdad os digo que nunca más beberé el fruto de la vid hasta el día aquel en que lo beba nuevo en el reino de Dios. Y recitando el himno, salieron hacia el ... (ver texto completo)
La traición de Judas. (Mc 14, 10-11; Lc 22, 3-6)

Despues de la unción de Betania uno de los doce apóstoles, llamado Judas Iscariote, fue a los jefes de los sacerdotes y les dijo: ¿Cuánto vais a darme si yo os lo entrego? Ellos le ajustaron en treinta monedas de plata. Y a partir de aquel momento buscaba la ocasión para entregarle.

Nota: La varicia mal disimulada de caridad, llevó a Judas a aceptar cualquier suma por la venta de Jesús. Aquel que hubiereocasionado la muerte de un esclavo debía ... (ver texto completo)
Entrada Triunfal en Jerusalén. (Mc 11, 1-11; Lc 19,29-38; Jn 12, 12-19).

Cuando se aproximaban Jesús y sus discípulos a Jerusalén y llegaron a Betfagé, junto al monte de Los Olivos, envió a dos de sus discípulos con esta misión: Id al pueblo que está frente a vosotros y enseguida encontraréis una borrica atada y con ella un pollino; soltadlos y traédmelos. Si alguno os dijese algo, le responderéis: El Señor los necesita, luego los devolverá. Todo esto ocurrió para que se cumpliese el oráculo del ... (ver texto completo)
El más grande de los mandamientos. (Mc, 12, 28-34)

Cuando supieron los fariseos que Jesús había hecho callar a los aduceos, se reunieron en el mismo lugar. Uno de ellos, doctor de la Ley, le preguntó para probarle: Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley? Jesús le respondió: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente. Este es el mayor y primer mandamiento. El segundo es semejante al primero. Amarás a tu prójimo como a tí mismo. A estos dos mandamientos se reducen la Ley y los Profetas. ... (ver texto completo)
Entrada Triunfal en Jerusalén. (Mc 11, 1-11; Lc 19,29-38; Jn 12, 12-19).

Cuando se aproximaban Jesús y sus discípulos a Jerusalén y llegaron a Betfagé, junto al monte de Los Olivos, envió a dos de sus discípulos con esta misión: Id al pueblo que está frente a vosotros y enseguida encontraréis una borrica atada y con ella un pollino; soltadlos y traédmelos. Si alguno os dijese algo, le responderéis: El Señor los necesita, luego los devolverá. Todo esto ocurrió para que se cumpliese el oráculo del ... (ver texto completo)
Transfiguración de Jesús. (Mt 17, 13; Lc 9, 28-36)

... Les dijo también Jesús: Os aseguro que hay alguno de los aquí presentes, los cuales no experimentarán la muerte hasta que vean llegado con poder el reino de Dios. A los seis días tomó Jesús a Pedro, a santiago y a Juan y los llevó aparte a allos solos a un monte elevado. Y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se tornaron de un blanco resplandeciente, como no podría blanquearlas ninguna lavandera de este mundo. Y se les aparecieron ... (ver texto completo)
Hoy, Domingo de Ramos, algún alconchelero habrá estrenado algo para "no quedarse sin manos". Cuando yo era pequeña había años que en este día estrenaba los calcetines blancos que luego llevaría para La Virgen de la Cuesta. Todo se aprovechaba mucho pues no había, en aquellos años, muchos medios como para ir comprando cosas a diestro y siniestro, así que yo los estrenaba y así no perdía las manos, y luego mi madre me los lavaba y me los dejaba como los chorros del oro; tan blancos los dejaba, que ... (ver texto completo)
El seguimiento de Jesús. (Mt 16, 24-26; Lc 9, 23-26).

... Y haciendo venir a la turba junto a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien deseare poner a salvo su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por causa mía y del evangelio, la salvará. Pues, ¿qué le aprovecha al hombre ganar el mundo entero, si malogra su vida? Porque ¿qué puede dar un hombre a cambio de su vida? Así, pues, si alguno se avergonzare de mí ... (ver texto completo)
Transfiguración de Jesús. (Mt 17, 13; Lc 9, 28-36)

... Les dijo también Jesús: Os aseguro que hay alguno de los aquí presentes, los cuales no experimentarán la muerte hasta que vean llegado con poder el reino de Dios. A los seis días tomó Jesús a Pedro, a santiago y a Juan y los llevó aparte a allos solos a un monte elevado. Y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se tornaron de un blanco resplandeciente, como no podría blanquearlas ninguna lavandera de este mundo. Y se les aparecieron ... (ver texto completo)
Primera predicción de la Pasión. (Mt 16. 21-23; Lc 9. 22)

... Y se puso a enseñarles como le era preciso al Hijo del hombre padecer muchas cosas, ser rechazado por los hombres de relieve, por los jefes de los sacerdotes y por los escribas, siendo entregado a la muerte y, a los tres días resucitar. Y les expuso las cosas con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a censurarle. Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro con estas palabras: Márchate de junto a mí, ... (ver texto completo)
El seguimiento de Jesús. (Mt 16, 24-26; Lc 9, 23-26).

... Y haciendo venir a la turba junto a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien deseare poner a salvo su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por causa mía y del evangelio, la salvará. Pues, ¿qué le aprovecha al hombre ganar el mundo entero, si malogra su vida? Porque ¿qué puede dar un hombre a cambio de su vida? Así, pues, si alguno se avergonzare de mí ... (ver texto completo)