Sigo con el chiste, disculpad por la interrupcion.
Se vuelven a marchar los bomberos y el cura sigue hundiéndose hasta el cuello, en ese momento vuelven a pasar los bomberos y le preguntan de nuevo:
Padre, ¿está seguro de que no necesita ayuda? y el padre vuelve a contestar:
No, no es necesario, seguro que el Señor me ayudará.
Cuando por fin el cura se hunde definitivamente en las arenas movedizas y llega al Paraiso lo recibe el Señor y el cura le dice:
... (ver texto completo)