Finalmente llegaron a lugar habitado y así Patricio quedó a salvo a la edad de veintidós o veintitrés años y volvió a su
casa. Con el tiempo, durante las vigilias de Patricio en los
campos, se reanudaron las visiones y, a menudo, oía "las voces de los que moran mas allá del bosque Foclut, mas allá del
mar del oeste y así gritaban todas al mismo tiempo, como si salieran de una sola boca, estas palabras: ´Clamamos a ti, Ho
joven lleno de virtudes, para que vengas entre nosotros nuevamente´ ". "Eternas
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