Algora recuerda su visita a la central a principios de este año en la que ya supo de los temores ante el posible cierre de esas instalaciones “ante los vaivenes que se están dando en pocos años en la producción de energía eléctrica” y confiesa que se sintió impresionado cuando alguien “muy enterado del tema” le comentaba: “Los planes en lo referente a la energía había que hacerlos a 20 años mínimo y se están haciendo a golpe de elecciones cada cuatro años”.
El obispo afirma a continuación “El hecho cierto es que tenemos montañas de carbón, tenemos instalaciones que están dotadas de los últimos adelantos para producir energía sin apenas contaminación”. Para preguntar después “si se debe cambiar de planes cuando todavía las grandes inversiones que se han hecho se van a olvidar cuando están en plena capacidad de producción”.