Villahermosa tiene su origen en la Edad Media como propiedad de Don Enrique, Infante de
Aragón, Maestre de la Orden de Santiago, que le cambió el nombre de Pozuelo por el de Villahermosa, según carta fechada el 22 de septiembre de 1.444, desligándola de
Montiel. En aquellos momentos se terminaban las obras de la
torre de la
iglesia parroquial.