El
balcón más hermoso de todo el
Campo de
Montiel.
Desde ahí se puede divisar una amplia panorámica de nuestra tierra: Los verdes claros de
Primavera, los amarillos parduscos del
Verano, el ocre de las tierras labradas del
Otoño-
Invierno, el blanco de las
nevadas de Invierno, en esos meses tan fríos que hasta se congela el haliento.