Al niño aquel, que se hizo viejo de pronto, aún le ruedan por las calles que pateó desde sus molestas albarcas, los antiguos molinos, girando sus aspas, en loco giro y en lamentos y ruidos, muy cercanos a sus años de juegos interrumpidos.
La sierra de Guadarrama, lucía sus nieves, hasta muy avanzada la primavera... embelesado, aquel niño, en las hermosas tardes contemplaba las nubes blancas, que abrazaban las cumbres, y de sus labios brotaba una sonrisa, que al instante desaparecía. Aquel niño, ... (ver texto completo)
La sierra de Guadarrama, lucía sus nieves, hasta muy avanzada la primavera... embelesado, aquel niño, en las hermosas tardes contemplaba las nubes blancas, que abrazaban las cumbres, y de sus labios brotaba una sonrisa, que al instante desaparecía. Aquel niño, ... (ver texto completo)