A media tarde del pasado miércoles, 21 de mayo de 2008, la lluvia suspiraba en el cielo de mi ciudad. Venía yo por la calle, cargado con las bolsas del supermercado. De repente, un pájaro aterrizó a mis pies, como abatido por el rayo. Ya estaba apercibido yo para lanzarle de nuevo a los aires, imaginando a lo primero que se trataba de una golondrina... Pero no, era un simple gorrioncillo.
Los gorriones no son como las golondrinas: pueden levantar el vuelo desde el suelo. A no dudar, le había sucedido ... (ver texto completo)
Los gorriones no son como las golondrinas: pueden levantar el vuelo desde el suelo. A no dudar, le había sucedido ... (ver texto completo)