¡Oh, luna esplendorosa, sé lo que has significado y significas para aquéllos que huyen de los asuntos terrenales y buscan en la poesía el bálsamo para las heridas del alma! Muchas veces, sacando la basura, te he visto en la antesala del firmamento, y mis pies se han detenido en contra de los dictados de mi razón; en tu seno se encuentra el relicario de mis más emocionantes sueños. Cuando era joven y en las noches azules de julio bajaba paseando al Ranchal, tu rostro servía de marco a multitud de ... (ver texto completo)