Bono es así. Necesitaba un crucero de lujo para empezar bien la campaña electoral hablando de socialismo a los castellano-manchegos. Es lo suyo: llegarse a los mítines de los pueblos solanos con un gran bronceado caribeño. No se esperaba menos: al ex ministro le gusta opinar con conocimiento de causa, como en el lino, y nada mejor que el Queen Mary del brazo de Porcelonosa y junto a un grupo de superprivilegiados para hablar a ciencia cierta de los principios progresistas que ilustran su vademécum ... (ver texto completo)