Curiosa la comparativa de la tauromáquia y el vino.Pero siguiendo con el debate, creo que la corná ya no la han metio, y sin ponerme de un lado o de otro en esta disusión, pienso que el problema no es del enólogo o de la reactora (como diría mi abuela), el problema nos implica a todos los socios, como bien ha comentado Mario (un saludo), debido a que de nada sirve ponernos todos a "vocear" en la puerta de la bodega cuando estamos en campaña, y cuando se acaba la vendimia parece que desaparecen los ... (ver texto completo)