No se oye nada, solo sopla el viento y huele a otoño; solo quedan los churretes de las velas de una procesión pasada por las calles adornadas, apenas hace veinte días. Ahora hay que esperar el Pilar, Los Santos y Navidad, para volver a llenar las calles de un pueblo triste y solo.
Desde aquí me asomo a la ventana de un despacho y veo mucha gente pasar, pero no conozco a nadie, desde allí me asomo a la puerta de la calle y muy de vez en cuando veo pasar a alguien y si le conozco; hay ventajas y hay ... (ver texto completo)
Desde aquí me asomo a la ventana de un despacho y veo mucha gente pasar, pero no conozco a nadie, desde allí me asomo a la puerta de la calle y muy de vez en cuando veo pasar a alguien y si le conozco; hay ventajas y hay ... (ver texto completo)