Flor te cuento.
Mina Diógenes era un pueblo minero, que desapareció hace mas de 30 años, de allí solo queda en pie la iglesia, ahora convertida en almacen, y la casa del ingeniero, bueno y la que utilizan los guardas, de las minas solo hay restos.
Al cabo de tantisimos años, y gracias a internet y a este foro como nosotros le llamamos, hemos vuelto a encontrarnos las personas que por motivos laborales tuvieron que salir de allí a buscar el sustento a otros lugares de la geografia.
Te comento que estamos repartidos por España y fuera de ella, hemos hecho desde el año pasado varios encuentros ya y en Solana, pedanía a la que perteneciamos, en Septiembre tuvimos el I encuentro de Hermanamiento y convivencia, donde estuvimos mas de 150 personas de Mina Diógenes, venidas de sitios tan dispares como Francia, Ibiza, Algeciras, Asturias, Valencia, Madrid,.... y en Mayo queremos hacer, una especie de romeria como la que entonces celebrabamos, como reencuentro de los que aún no nos hemos visto.
Como verás esto es muy emotivo, doblemente emotivo, ya que nuestro pueblo por desgracia en la realidad no existe, solo sigue vivo en nuestros corazones
Mina Diógenes era un pueblo minero, que desapareció hace mas de 30 años, de allí solo queda en pie la iglesia, ahora convertida en almacen, y la casa del ingeniero, bueno y la que utilizan los guardas, de las minas solo hay restos.
Al cabo de tantisimos años, y gracias a internet y a este foro como nosotros le llamamos, hemos vuelto a encontrarnos las personas que por motivos laborales tuvieron que salir de allí a buscar el sustento a otros lugares de la geografia.
Te comento que estamos repartidos por España y fuera de ella, hemos hecho desde el año pasado varios encuentros ya y en Solana, pedanía a la que perteneciamos, en Septiembre tuvimos el I encuentro de Hermanamiento y convivencia, donde estuvimos mas de 150 personas de Mina Diógenes, venidas de sitios tan dispares como Francia, Ibiza, Algeciras, Asturias, Valencia, Madrid,.... y en Mayo queremos hacer, una especie de romeria como la que entonces celebrabamos, como reencuentro de los que aún no nos hemos visto.
Como verás esto es muy emotivo, doblemente emotivo, ya que nuestro pueblo por desgracia en la realidad no existe, solo sigue vivo en nuestros corazones
Yo les llamaría los viajeros, del frío: los desahuciados. Esos hombres viajeros hacia la esperanza: esos hombres que nacieron bajo estrellas apagadas... obligados, a con su misera atada, caminar duros senderos en busca de un lucero: En busca del pan, simplemente.
Tal es el caso del pueblo donde yo nací. Tal es la historia de un muchacho al que explotaron obsequiándole con unas migajas, no muy lejos de la gran ciudad... en una finca de "señores": Así se hacían llamar los malditos, Y mientras tanto, mientras ellos, paseaban sus abultadas panzas por la ciudad cercana, había que limpiarles su jardín, sus coches.
por unas sobras de salchichón rancio o un arroz en el que por casualidad aparecía la cabeza de un pollo y las patas, uñas incluidas... Cierto, que quedó palpable la resistencia del igado, puesto que huevos se servían a menudo: huevos de aquellas apestosas gallinas o ruidosos patos.
Mientras tanto, el señoritingo de turno, se las daba, también de "señor" y pretendía vestirte como el de azul algunos domingos... Y rezaba:! vaya si rezaba! No tanto con las dos chachas, a las que perseguía y manoseaba de sus sucias manos.
Aún estaba prohibido pasar las fronteras: algu8nos lo hacían. Luego si: montones de maletas de cartón: humildes maletas, en las que se escribía... separación de los seres queridos. Labradores, mineros: acentos de todas las regiones, hacia el anden de la soledad: fueron los viajeros del frío.
JM (LIBERTAD)
Tal es el caso del pueblo donde yo nací. Tal es la historia de un muchacho al que explotaron obsequiándole con unas migajas, no muy lejos de la gran ciudad... en una finca de "señores": Así se hacían llamar los malditos, Y mientras tanto, mientras ellos, paseaban sus abultadas panzas por la ciudad cercana, había que limpiarles su jardín, sus coches.
por unas sobras de salchichón rancio o un arroz en el que por casualidad aparecía la cabeza de un pollo y las patas, uñas incluidas... Cierto, que quedó palpable la resistencia del igado, puesto que huevos se servían a menudo: huevos de aquellas apestosas gallinas o ruidosos patos.
Mientras tanto, el señoritingo de turno, se las daba, también de "señor" y pretendía vestirte como el de azul algunos domingos... Y rezaba:! vaya si rezaba! No tanto con las dos chachas, a las que perseguía y manoseaba de sus sucias manos.
Aún estaba prohibido pasar las fronteras: algu8nos lo hacían. Luego si: montones de maletas de cartón: humildes maletas, en las que se escribía... separación de los seres queridos. Labradores, mineros: acentos de todas las regiones, hacia el anden de la soledad: fueron los viajeros del frío.
JM (LIBERTAD)