Las
esculturas han sido fabricadas en los almacenes municipales en hierro fundido, al que se ha dado un tratamiento oxidante y están agrupadas en torno a tres escenas representativas de esta milenaria
tradición: la primera dedicada al paseíllo de la
vaca y la segunda es un
homenaje a los grupos folklóricos que cantan los mayos y participan en el festival musical y también refleja la bendición de las ollas, las mujeres voluntarias y los operarios que intervienen en la preparación y elaboración del
... (ver texto completo)