Lo de estos dos aboles es una autentica pena, tanto la noguera como la almoteja. Muchos hemos sido los siños que hemos jugado al su alrededor y muchos son los recuerdos que posiblemente se apaguen con ellos.
Yo no se, (pues no vivo ahi ya, pero voy muy a menudo)si se ha hecho algo por intentar salvarlos, me parece que poco, porque en este
pueblo somos poco dados a mantener recuerdos como por ejemplo el pilar de los mulos, en el cual muchos niños bebiamos
agua despues de jugar los partidos en el
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