En este ideario también se contempla la creación de un Banco Central Ibérico o la unión fiscal y bancaria, con organismos de control únicos que armonicen los criterios de saneamiento del sistema financiero, pero también que las contribuciones se igualen en toda la península. Además de la creación de ministerios conjuntos, menos Justicia, Defensa e Interior, con un titular de cada país compartiendo cartera, “y que la diferencia salarial máxima entre el que menos cobre en España y Portugal y el que ... (ver texto completo)
Para el Partido Iberista está claro que lo importante es la unidad de España y Portugal, aunque el ex alcalde de Puertollano reconocía que conseguirla será cuestión de tiempo, y que tanto la Constitución española como la portuguesa son válidas para su proyecto, mientras que otras cuestiones de fondo, como el estado de las autonomías o elegir entre monarquía o república, serán decididas por referéndum entre los militantes.