Cuantas visitas, cuantos rezos, cuantas lagrimas en silencio, cuantas promesas en la desesperación, la que todo lo olle y todo lo calla, la que siempre esta para las alegrias y la desesperanza, la que llena vacios sin decir nada, cuanto agradecimiento te mereces, cuanta fe hai en tu mirada, como te quiere tu pueblo, que tendras, que sin saberlo todos recurrimos a ti en los momentos cuando la impotencia, o desamor nos desarma y nos deja impotentes ante tanta duda en estos tiempos tan estresados, pero tú, fiel a tu bondad siempre nos recibes y de nuevo una bez mas sin decir nada, nos colmas y nos das aquello que esperamos, para de nuevo sentirnos atendidos en nuestra desesperanza, esa eres tu virgen del espino, que siempre perdure tu grandeza y que en tu silencio sigamos encontrando la respuesta en silencio a todas nuestras plegarias, desde valdepeñas un membrillato que añora su pueblo, .