Desde mi mayor humildad posible y hallado en la oscura penumbra de mi subconsciencia os comunico de mi estado de soledad los sabados
noche en las discotecas mas habitadas de
membrilla, solo habitadas de personas extracomunitaris de los móvil y muy pocos componentes de la generacion del botellon, es decir dela gran y euforica quinta del 86 que poco a poco va desapareciendo como las cenizas, y es que no nos queremos dar cuenta pero nos vamos difuminando como un bodegón de dalí, esto está llegando a
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