Las
calles del
pueblo están hechas un asco, sí, pero como siempre han estado. Lo de la
estatua es una vergüenza, es un claro síntoma de la educación que reina en este pobre pueblo. Y digo pobre porque es una verdadera pena lo que estamos haciendo entre todos, críticas destructivas, rencor, falta de modestia, pedantería...El nuevo
ayuntamiento tiene una dificil tarea, ¿pero, y con las personas? ¿Qué hacemos con nosotros mismos?
L.C.