CUENTO ALDEANO
Érase una vez un alcalde muy, muy listo y unos concejales muy, muy listos también que los domingos comían palomo con arroz. Tan deseosos andaban de hacer cosas por su pueblo que, teniendo 1.600m2 que vender para hace caja y tirar cohetes y confeti, lo hicieron al mejor postor; un medio de la casa que, ocultando la jugada y en detrimento de otras personas con igual derecho, pagó más de 32.000.000 ptas, ¡Por 1.600m2!
A cambio, los del palomo con arroz le recalificaron los terrenos ... (ver texto completo)
Érase una vez un alcalde muy, muy listo y unos concejales muy, muy listos también que los domingos comían palomo con arroz. Tan deseosos andaban de hacer cosas por su pueblo que, teniendo 1.600m2 que vender para hace caja y tirar cohetes y confeti, lo hicieron al mejor postor; un medio de la casa que, ocultando la jugada y en detrimento de otras personas con igual derecho, pagó más de 32.000.000 ptas, ¡Por 1.600m2!
A cambio, los del palomo con arroz le recalificaron los terrenos ... (ver texto completo)