EL FUTBOLIN
Desde siempre la diferencias entre las personas se han dilucidado de muchas formas, las más con la palabra, pero cuando no fue posible y sobre todos las referentes al honor se solucionaban en el campo de batalla, con la guerra y, sino en duelo, en el lugar, día y hora fijado por el ofendido, acompañados cada uno de un testigo se batían, ya fuera a, pistola, sable o cualquier otra arma, hasta morir, en la actualidad suele ser menos romántico y más sofisticados, utilizando desde sicarios
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Un gran jugador del futbolín, tanto de los de madera como de los de hierro, era Pablín (Pablo Romero
Cabrera). Cogía la pelota y la enganchaba con el pie del “muñeco”, daba lo mismo que fuera de madera que de hierro, deslizaba la pelota y la clavaba en la portería. Igual que de las máquinas de ¿PETACOS? o Recreativos Franco, ya que de estas, también las hubo en el
bar El Globo. Pero claro, esto ya eran cosas más modernas.