Muy injusto lo que se está viendo en nuestro pueblo, antes muchos beneficios, ahora, después de poner el caramelo en la boca a tantas familias que vieron una gran salida a su economía, ahora desmantelo todo y me voy a engañar a otros, yo conozco alguna familia, que estaban tan contentos, pues trabajaban padres, e hijos digo estaban contentos pues la situación laboral la tenian muy cruda, les duró poco a ellos y a otros tantos, porque seguro ahora estarán preocupados pensando en el futuro.
Cierto es María, muchos fueron los que dejaron trabajos fuera para regresar a su pueblo con unos ideales que ahora se los han roto y masacrado, lo que deberían de hacer a esas empresas es obligarles a devolver hasta el ultimo euro cobrado de subvenciones y después una multa por incumplimiento de contrato, pero lamentablemente nunca se hace y así marcha todo…