Ya lo creo que las letrillas salen del corazón y hablan de nuestro estado de ánimos, sucede que a mí ahora no me salen las palabras para plasmarlas a base de golpear las teclas…
Hay personas como Juan (Libertad), Noemí, mi tocaya o Antonio que tienen una inspiración permanente, sin golpear teclas. Lo mío es muy esporádico... Y no salen las palabras ni aún tocando el violín... ¡Un abrazo!