Buenas
noches,
amigos diogeneros.
He estado desaparecido unos días porque estoy en
Mestanza.
Hoy hemos cumplido con el doloroso deber de dar cristiana sepultura a uno de los últimos mineros de
Mina Diógenes.
Nuestro tío
Santos Serna, un hombre bueno como pocos, ya descansa en paz.
Que la
Virgen de las
Minas lo acompañe y que Dios lo tenga en su Gloria.
Mañana regresamos a
casa en Los
Molinos.
Besos y abrazos para todos.