El mundo ha entrado en una fase de privatización universal tan calamitosa, que ser Comunista, lejos de ser “una opción más”, consiste simple y esencialmente en “no comulgar con el Capitalismo”, en luchar, ya sea a título individual o colectivo, por no caer del todo en sus redes tramposas. Así de sencillo. Así de general. Las relaciones humanas, las instituciones sociales, están cayendo más y más en una trampa devoradora de la que ya resulta muy difícil evadirse. Divertirse, comer, amar, hablar. Todo ... (ver texto completo)