Un joven y exitoso ejecutivo paseaba a toda velocidad en su auto Jaguar último modelo, con precaución de no toparse con un chico cruzando la calle sin mirar, y al bajar la velocidad; sintió un estruendoso golpe en la puerta, y al bajarse vio que un ladrillo le había estropeado la pintura, carrocería y vidrio de la puerta de su lujoso auto.
Clavó los frenos, dio un brusco giro de 180 grados; y regresó a toda velocidad a donde vió salir el ladrillo que acababa de desgraciar lo hermoso que lucía ... (ver texto completo)
Clavó los frenos, dio un brusco giro de 180 grados; y regresó a toda velocidad a donde vió salir el ladrillo que acababa de desgraciar lo hermoso que lucía ... (ver texto completo)