Así la legión de seguidores en la clandestinidad tiene lectura y motivos para sentir envidia cochina..
No es ese nuestro propósito, al menos no el mío, pobre de nosotras ¿que tenemos que pueda nadie envidiar? solo que somos así, nos ponemos a largar y largar, como si estuvieramos solas, pero como tampoco escondemos nada, pues eso.... que para verter insultos y descalificaciones, mejor guardar silencio, ya se encargan otras personas de esa partida.