Pepe, mientras no se endurezcan las penas para los pirómanos, esto no se arreglará.
Abrazos.
Abrazos.
Asi es Marce. Una pena que no exista conciencia de lo que significan estos actos y que haya personas con tan poco cerebro. Ayer estuve en LLanes celebrando el cumpleaños del nieto y vi muy de cerca el desastre ecológico producido. Un abrazo