Trabajé en el
ayuntamiento y no volveré jamás. El primer día que fui me citaron a las ocho, a las 10:30 me orientaron del trabajo que tenía que hacer, de verguenza, y así todos los días. El tema de la
calle ya es peor, en vez de sentirte orgulloso de trabajar en el Ayuntamiento, si eres trabajador, te da verguenza. Claro como el dinero les cae del
cielo, del cielo no, que es nuestro. Cambio para Bolaños.