Pepe la verdad es que impresiona el desfiladero de la Hermida, nosotros fuimos en autobús y acojonaba un poco, aunque me imagino que ya estará mejor, un abrazo
Así es Miguel. No tiene nada que ver con aquella época de cuando llegué en el año 1975. Se han hecho muchas obras y se han instalado numerosas mallas metálicas que impiden que las
piedras lleguen a la
carretera. Yo conocí dos muertos por entonces por esos desprendimientos. Afortunadamente ya son muchos años sin que suceda nada.