Lo dicho, ya lo estais viendo. Un cambio radical es lo que hace falta. Los que vengan no van a comer en un restaurante por nada del mundo. Ni van a tomar copas de gorra en las fiestas. Honradez a prueba de bomba, ya conoceis a la izquierda, exquisita siempre en las cuestiones de pulcritud económica.
Un cambio radical, van a traer a gente decente como Labordeta y no a indecentes como Arístegui, que no sabíamos que era indecente. Será que como no es de izquierdas y es vasco, entonces está bajo sospecha ... (ver texto completo)
Un cambio radical, van a traer a gente decente como Labordeta y no a indecentes como Arístegui, que no sabíamos que era indecente. Será que como no es de izquierdas y es vasco, entonces está bajo sospecha ... (ver texto completo)