Buenas
noches amigos diogeneros.
Después de dos días de celebraciones, mi cumpleaños y el
santo de mi Pili, llega la calma, porque ya se ha ido el torbellino de mi nieto y ha vuelto la tranquilidad a la
casa.
Disculpame que no os contestara ayer a las
felicitaciones, anduve muy atareado.
Ahora, a ver el partido de
España y luego a la cama.
Besotes.