Pepe, por aquí dentro y fuera, ha vuelto el fresco.
La manta vamos a tardar en quitarla de la cama este año.
Abrazos.
En realidad la manta aquí se quita muy pocos días del año Marce. Por el día puede hacer calor, pero en cuanto se pone el sol los Picos de Europa y la Cordillera Cantábrica envian a los
valles una brisa fresca que mantienen las
casas bien refrigeradas sin necesidad de aires acondicionados u otros artilugios. Un abrazo. Buenas
noches