hola por desgracia la vida es muy injusta, en agosto de 2011 perdi a mi padre, un alamillero como la copa de un pino, manolo se llamaba, hijo de paulino, que nació en los brazos de este bonito pueblo, que lo queria todo el mundo, una persona amable, amigo de sus amigos, nos inculco los valores de la vida. Siempre trabajando mucho para que no les faltara nada a su familia, desde pequeños siempre hacia el esfuerzo de llevarnos al pueblo en verano a mi, a mi hermano y mi madre, durante 40 años, hemos ... (ver texto completo)