Cuando estuve este verano en el pueblo tengo por costumbre montar en bicicleta y visitar todos aquellos lugares que no conozco y que han hecho en el Provencio. Cual fue mi sorpresa al llegar a la ermita de San Isidro. Quiero que sirva este comentario como crítica constructiva, no busco segundas intenciones, simplemente me quedé "estupefacta" al comprobar "in situ" como están aquellas instalaciones. Me pregunto si alguién de la junta municipal se ha paseado por las mismas. Es vergonzoso. Se preguntarán ... (ver texto completo)