En la
casa de la izquierda vivió hasta principios de los años sesenta un abuelete rechoncho, de facciones redondas, de andar lento y pesado y que pateaba todas las
calles de
Siles con su boina y ayudado de una gruesa garrrota. Era conocido como "PAPI"; pero los chconocido le decíamos al pasar junto a él: ¿PAPI... Y LAS
CANARIAS? para oírle gritarnos: ¿Y LA PUTA DE TU MADRE? Jajajajaja. ¡Cuánta maldad gastábamos la chiquillería de entonces!