En los países en los que los libros son gratis los pagan las administraciones que tienen competencias educativas, llámense ministerios de educación o cualquier otra administración similar a las consejerías de educación. Lo que yo defiendo es que no sean los ayuntamientos, puesto que la administración local no tiene ninguna competencia en educación, quienes corran con esa responsabilidad. Además, sin tener competencias ya cargan con los gastos derivados de la limpieza de los colegios públicos, las ... (ver texto completo)