No me extraña la poca memoria del
pueblo de
Siles, o algunos de sus habientes.
Acomodamiento y enriquecimiento de sus dirigentes ultimamente, enchufismo familiar y amigismo. Licencias para familiares.
Casas para amiguetes y hermanos. Trabajo para afines y allegados, en fin ¡¡¡PROSPERIDAD!!!
Hasta los que siempre han votado una ideologia, se an visto engañados y obligados a optar por cambiar quien nos dirija, haber si traen aires nuevos, claridad y sobre todo legalidad a un pueblo tan destrozado
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