HONESTIDAD
(Cuento)
Aquel 22 de Diciembre, amaneció lluvioso. Elena se había levantado temprano, como cada mañana, levantó y dejó preparada a su madre, y, después de arreglarse, se encaminó hacia la ciudad, donde, hasta medio día, trabajaba en la
casa de la señora Micaela.
De paso por el Café de Levante, entró, siguiendo su
costumbre de cada día, y se tomó la tostada con aceite y tomate, acompañada de un vaso de leche, que, María, la cocinera, le preparó nada más verla.
Era tan agradable
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