El portón de entrada está flanqueado y protegido por dos imponentes
torreones circulares o cubos cilíndricos hechos de mampostería. Se caracterizan por sus marcadas molduras horizontales de sillería que recorren la estructura. Originalmente, el acceso a este punto se realizaba a través de un
puente levadizo que cruzaba el gran foso tallado en la
roca viva. En la parte superior de ambos torreones destacan esculpidos en
piedra los
escudos de armas de Don Juan Pacheco, el primer Marqués de Villena. Este noble mandó reconstruir por completo la antigua fortaleza árabe a mediados del siglo XV (hacia 1446). Su heráldica sirve hoy como una "firma de autor" que documenta la reforma bajomedieval del recinto. Justo en el centro se observa el inicio de la arcada de acceso. El diseño original del
castillo cuenta con una doble estructura en esta entrada: una primera arcada exterior con un
arco de herradura apoyado en ménsulas —claro vestigio de la influencia musulmana— seguida por la
puerta actual de sillería con un arco de medio punto
fruto de restauraciones posteriores.