Foso excavado en
roca viva: A diferencia de la mayoría de los fosos
medievales, este no se construyó con muros añadidos ni se pensó para llenarse de
agua. Fue tallado directamente a pico en la
piedra caliza del cerro de
San Blas. Dimensiones imponentes: El foso cuenta con unos 10 metros de anchura y una profundidad que oscila entre los 6 y más de 15 metros según el tramo. Los muros del
castillo se elevan directamente sobre el corte de la piedra para maximizar su inexpugnabilidad. Las marcas en la roca: Las franjas horizontales que observas en la pared de piedra corresponden a los diferentes estratos geológicos de la
montaña expuestos durante la excavación, así como a las marcas de las herramientas utilizadas por los obreros a lo largo de los siglos.