Camino de acceso (derecha): Es el
sendero de tierra batida flanqueado por un muro bajo que asciende rodeando la fortaleza. Su diseño obligaba a los atacantes a exponer su flanco derecho (el que no protegía el
escudo) ante los defensores de la
muralla. El Foso (centro): Entre el muro exterior del sendero y las
murallas principales se sitúa su colosal foso defensivo. Cuenta con unos 6 metros de profundidad y hasta 10 de anchura, tallado directamente sobre la
roca viva del cerro de
San Blas. El
Torreón y la
Pasarela (izquierda): Al fondo resalta uno de sus cubos o
torreones defensivos cilíndricos de mampostería. Justo detrás de él se observa el pequeño
puente o pasarela de
piedra que salva el foso para conectar con una de las
puertas de la fortaleza.