La
escultura de la
Virgen: Se observa la figura de madera policromada de la Virgen María sosteniendo al Niño Jesús en sus brazos. Su pose con ropajes de pliegues profundos sigue la iconografía tradicional aragonesa. El pilar o
columna: La
estatua descansa sobre una columna cilíndrica alta de tono marrón veteado que emula el jaspe. El uso del pilar es el atributo fundamental que identifica a esta advocación mariana. La
bandera de
España: Situada a la izquierda del conjunto, la bandera oficial flanquea el pequeño
altar, un elemento habitual en muchas
iglesias españolas debido al patronazgo que ostenta esta Virgen sobre la Hispanidad y diversos cuerpos del Estado. El entorno protector: Todo el espacio queda resguardado detrás de una verja de hierro forjado negro rematada con puntas doradas, con decoración vegetal en la base y plantas naturales a su derecha.