La Imagen Mariana: En el centro destaca la imagen de la
Virgen de las Nieves, una pequeña y valiosa
escultura de estilo
gótico que data del siglo XIV. Aparece revestida con su
manto tradicional en forma triangular, coronada y enmarcada por una gran ráfaga o resplandor dorado de rayos finos que ensalza su divinidad. El Exorno y la Base: La Virgen se asienta sobre una rica peana barroca dorada, decorada con un frondoso centro de
flores blancas y amarillas a sus pies. El Dosel y los Ángeles: La puesta en escena litúrgica utiliza un imponente fondo de tela negra para hacer resaltar el brillo de la ráfaga y la vestimenta de la imagen. En la parte superior, la composición queda enmarcada por un cortinaje de tonos blancos y dorados sostenido en los extremos por dos
esculturas de ángeles tallados en los muros de la
iglesia, coronado todo ello por un emblema de resplandor solar.